lunes, 29 de diciembre de 2025

Tengo que escribirlo.

 Tengo que escribirlo.

Porque mi experiencia
como mujer
tendrá un antes
y un después
por lo ocurrido.

Me hice el amor
a mí misma
por primera vez.

No fue a los 15,
como creí,
sino a los 33 y medio,
tres días antes
del año nuevo 2026.

Que acabé diciendo mi nombre,
no el de ningún otro.

Exploté en placer
al pensarme
y nombrarme.

Las flores que fumé
solo catapultaron
lo que había dentro,
esperando
atención y cuidado.

¿Será así como se siente
quienes se tienen amor propio?

Que solo quiero pensar
en cómo cuidarme.

Porque nadie, nadie
va a amarme
como lo hago yo.

Este calor increíble
que me recorre las piernas
y me descansa las rodillas,
algo que me va a acompañar
en mi día a día.

¿Quién me lleva el peso
y la liviandad
en esta belleza?

Fuck, no voy a tener
nunca, pero nunca más,
la tristeza de la soledad.

Porque me tengo,
mía, plena y abierta,
hasta la eternidad.

Un antes y un después
para esta bolita
de diamante en polvo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario