Tengo que escribirlo.
Porque mi experiencia
como mujer
tendrá un antes
y un después
por lo ocurrido.
Me hice el amor
a mí misma
por primera vez.
No fue a los 15,
como creí,
sino a los 33 y medio,
tres días antes
del año nuevo 2026.
Que acabé diciendo mi nombre,
no el de ningún otro.
Exploté en placer
al pensarme
y nombrarme.
Las flores que fumé
solo catapultaron
lo que había dentro,
esperando
atención y cuidado.
¿Será así como se siente
quienes se tienen amor propio?
Que solo quiero pensar
en cómo cuidarme.
Porque nadie, nadie
va a amarme
como lo hago yo.
Este calor increíble
que me recorre las piernas
y me descansa las rodillas,
algo que me va a acompañar
en mi día a día.
¿Quién me lleva el peso
y la liviandad
en esta belleza?
Fuck, no voy a tener
nunca, pero nunca más,
la tristeza de la soledad.
Porque me tengo,
mía, plena y abierta,
hasta la eternidad.
Un antes y un después
para esta bolita
de diamante en polvo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario