lunes, 13 de abril de 2026

Donde duele?


Duele la casita solitaria

que armo y desarmo 

sin encontrar mi lugar. 


Duelen los pelos de gato 

que se quedan en la ropa 

y en su camita

que va a parar a la basura

porque el gato no está más. 


Duelen las paredes 

que hace meses dejaron de ser abrigo

y que nunca, 

nunca fueron hogar. 


Duele la ansiedad 

de abrir la puerta y 

encontrar tanta crueldad.


Duele el destrato

cuando antes hubo, 

llamémosle, amistad. 


Duele la espalda, 

el silencio, el frío, 

el haber sido tratada

como enemigo 

cuando hice mi intento

más honesto, en verdad. 


Duele el audio que no respondo 

si alguien me pregunta

 “¿y vos cómo estás?”

duele el silencio que elijo

porque no quiero llorar mas. 


Duele cada paso 

que te oigo dar 

por fuera de mi puerta. 


Duele haberte querido tanto 

y ahora desearte tanto el mal. 

Duelen las noches en vela 

apretando los dientes 

sin poderte perdonar. 


Duele la rabia con la que hoy 

te elijo mirar. 

Duele haber criado cuervos, 

dijo mi mamá. 

Duele estar ciega y aun así 

esperar un milagro 

que no va a llegar.


Duele no haber sido parte

de las charlas importantes,

duele haber sido migrante

en mi propia casa,

extranjera

en mi propio lugar.


Duele haberte querido tanto

para darme cuenta

de que nunca me quisiste acá. 


Duele no haberme podido ir antes.


Duele la casita solitaria 

que hoy vuelvo a mudar.

Gravity Falls

 te acordas de gravity falls?

como lloramos al final

con esa despedida?

creo que un poco sabiamos

que esos eramos nosotrxs 

unxs yendose

otrxs quedandose

y teniendo las aventuras 

inpensadas de reinventarse

te acordas de gravity falls?

hoy mire tu chat 

por ultima vez

luego lo borre

te acordas de todo el amor?


lunes, 30 de marzo de 2026

Nunca

 Nunca volveré a amar

con la entrega de un corazón

que desconoce el filo de un puñal,

con los ojos plenamente cerrados

y la certeza infantil

de que nada malo puede pasar.


Nunca volveré a amar

sin armadura,

sin desconfianza,

sin una valija a medio armar.


Pero a vos

te hubiera amado,

te hubiera colocado en un altar,

con fe ciega,

con la devoción de quien elige servir

y no calcula la caída.


Me hiciste sentir cosas

que creí dormidas,

cosas que ahora me enfurecen

porque no sé qué hiciste con ellas.

Siento que te las llevaste.

Y aquí quedo,

con la herida abierta

y la puerta esperando tu regreso.


Todavía te nombro

cuando menos quiero hacerlo.

Cuando ninguno de los besos

de un tercero me eriza,

cuando el cuerpo responde al placer

pero no a la compañía.


Quisiera preguntarte

si estás bien.

Si alguna vez pensás en mí.

Si ahora lo intentarías.


Y sin embargo

no volveré a amar,

no podré,

aunque quisiera.


Me quedaré

inmóvil,

inapetente,

inalcanzable,

como si eso no fuera

otra forma de andar

un poco muerta.


miércoles, 11 de marzo de 2026

Vuelvo

 Vuelvo al sillón de tu casa,

a sostenerte en mi pecho

mientras paso mis dedos

por lo suave de tu pelo.


Vuelvo a las mañanas

con aroma a café,

mezclado con el perfume

de tus remeras de algodón.


Vuelvo a que susurres

mi nombre, como cantando.

Vuelvo a tus brazos

que un día fueron mi casa.


Vuelvo perdida, aturdida, encandilada.

El mundo afuera se queda en silencio

en cuanto paso por el umbral de tu puerta.


Ahí, donde queda liviana

la mochila que traigo a cuestas,

vuelvo después de haber andado,

después de que la vida me masticó y me escupió

y me volvió a masticar.


Vuelvo a la calle de Daniel

sabiendo que con vos

me va a pasar lo mismo:

masticar, escupir,

volver a masticar.


Vuelvo tal vez

porque el golpe de tu amor

—que inevitablemente me va a alcanzar—

duele menos que donde vine a parar.


Duele menos,

eso creo,

o tengo el estómago acostumbrado

al puñetazo que sé que va a llegar.


Vuelvo diciéndome:

en breves me marcho.


Sólo necesito un poco más

de tus besos

que me intoxican la memoria

y me hacen olvidar

lo mal que me sabes amar.


Vuelvo deseando

no haber vuelto

y tambien agradecida

de saber cómo llegar.