lunes, 9 de noviembre de 2020

Seguro por ellxs

La chicha me clavo agujas
para sacar de mi sangre la fonética.
No me muevo,
moretones,
sigo quieta.
Quise que fuera un hechizo,
en mi cuerpo la magia 
completa. 
De nada sirvió.
Silencio.
Dolor de cabeza.

Y toc toc 
Pasa el tiempo
las tareas siguen incompletas 
para el mensaje no apreté send
la tinta ya está seca.
La voz de Ceci suena tan clara
ahora entiendo
cada una de sus palabras. 
No recuerdo que nos dije, 
no se me ocurre nada. 

De la T a la R 
solo creo que puedo tratar
que no se me escape el aire
de mis labios
desganado sin esmero
sin intentarlo una vez más. 
De rendirme al deber
menos placentero, 
que se termina el tiempo 
de escucharlos y verlos 
en este carnaval de cuadernos 

El catorce
punto final de este cuento
con dolor entre los dedos
y polillas en el cerebro
me necesitan presente.
A vos, a mi, al sueño.
Lastima que
no hay encantamientos 
que me despierten de este ataúd
de polvo y de miedos, 
la pulsión para mover los leones 
de las jaulas del momento
Serán otra vez las 5 de la mañana
y yo tecleando
Tal vez por mi, y seguro por ellxs.

No hay comentarios:

Publicar un comentario