Probablemente estés en la computadora, actualizando el
fotolog o chateando por el msn… Seguramente contando los días para terminar la
secundaria, para la fiesta de egresados, para el viaje de egresados, pero
más importante aún: los días que te quedan en Burato. Excepto en donde vas a
alquilar, ya lo tenes todo planeado. Carrera de cuatro años, recibida a los 22,
trabajando en un país lejano para los 23, tal vez en pareja, quien sabe, pero
lejos y prospera.
Soy vos, pero 7 años en el futuro. Estamos cursando las últimas
dos semanas de nuestra carrera (si, todo esto demoramos), trabajamos aca en Bahia (y cada día
amamos más nuestro trabajo), jugamos rugby (si, no estamos locas, es hermoso y
tenemos un gran equipo), tenemos novio (al que no nos gusta llamarlo así y ya
te vas a enterar porque), convivimos con Camila (sisi, con ella) y mantenemos
algunas de las amistades de siempre (te vas a sorprender para bien) y también tenemos
amigas nuevas. (con las que parece que nos conocemos de toda la vida). Aprendimos que ser felices no es cuestión de todos los dias, si no de grandes fragmentos de tiempo, y que es ante todo una elección y una actitud.
Te cuento, hoy volvimos de cursar y lloramos en frente de la
clase, aunque te parezca impensable y vergonzoso, leyendo un poema de Mario
Benedetti que se llama Don’t give up. Lloramos porque fue muy difícil, pero muy
bello llegar a donde estamos. Lloramos porque nadie nos creía capaces, ni
siquiera nosotras. Lloré, porque pensé en vos. Pensé en todo lo que vas a vivir
para estar hoy escribiéndote estas líneas. Y entre tanto que pensé, se me
ocurrieron un par de consejos para que transcurras estos años, y nos
encontremos acá donde estamos…
No escuches cuando te digan que no podes. Ni siquiera cuando
eso viene de las personas que te inspiran. Puede que tengan razón en que todavía
no es el momento, que falta un poquito más. Pero sos más porfiada que las
adversidades y lo vas a superar. No solo superar, vas a crecer. Asique no
prestes atención.. Escuchá si, cuando te están tratando de
aconsejar. Ser porfiada no sirve siempre, aprendé a distinguir cuando una
palabra es un arma, o cuando es una caricia. Hay mucha gente que te ama y que
simplemente le cuesta expresarse, pero sin embargo te desean toda la felicidad
posible del mundo. Si, si, estamos hablando de Mamá. Escuchala más atenta.
Abrazala más fuerte. Apreciala más tiempo. Lo mismo con los demas, bajate del pony en el que estas, y
admira la familia que te rodea, que puede no ser la ideal pero es la que te va
a bancar siempre, a pesar de las peleas, a pesar de todo. Incondicionalmente. No
pierdas el tiempo, leé, creá, hacé cosas que te hagan feliz y que te nutran. La
carrera es una, trata de dedicarle mas tiempo y aprende a disfrutarla, que al final del camino te vas a dar cuenta de que todo sirve, todo.
Sé tal cual y como sos, de esa manera vas a conocer gente que te quiera auténticamente.
Reite mucho, y disfrutá los momentos con tus amigos. Y cuando los extrañes,
anda a verlos, búscalos, demostrales que te hacen falta. Adopta dos gatas. Ahora
mismo están acá, ronroneando mientras te escribis esto. Eso, no dejes de
escribir. Escapate de todo y de todos, y explayate. Escribí para vos, tal vez
nunca nadie lea esto, más que vos. Pero abrí un blog, y subilo. No sabes cuando
las palabras que soltas al mundo ayuden a alguien más. Agradece a todos los que
te ayudaron, y a todos los que te pusieron piedras en el camino. Ambos nos hicieron crecer. No bajes los brazos, no te rindas, que te guíe la esperanza, la fe. No dejes que te digan que
el mundo es así, y que así va a ser siempre. Vos podes cambiarlo, paso a paso,
vos vas a cambiarlo. Deja una huella. Amá. Amá muchísimo, y deja que te amen.
Tal vez, en este tema no quiero aconsejarte tanto, porque es valioso que
descubras tu propia historia. Con aciertos, con errores, pero con aprendizajes. Cuidate, y respetate por sobre todas las cosas. Amá, pero amate a vos misma primero... Seguí tu corazón. Ese es tu norte, y
nos va a llevar por buen camino. Muchas veces va a ser difícil, y vamos a
necesitar ayuda. Pero todo pasa por una razón, y esa razón te está escribiendo
hoy.
No vayas a cursar a la clase de italiano del 30 de junio, mejor anda a tu club y conócelo. Él va a estar
ahí, con una sonrisa inconfundible, sin saberlo esperando a coincidir con vos.
Amálo. Ama otra vez. Dejá de tener miedo. El miedo solo paraliza, y no sirve
para nada. Asique si, llenate de coraje, respira profundo y leé ese poema en esa clase, y llorá. Llorá por todo lo
que creciste, y por todo lo que viviste. Llorá porque te lo ganaste, llorá
porque te alivia. Llorá de alegría y cuando no haya más lágrimas, sonreí… Sonreí
siempre. No pierdas la sonrisa.
Y despreocupate por el plan. Definitivamente nada salió como
lo planeamos. Salío mejor.
Te abrazo todos los días que están por venir.
Mariana del martes 1
de noviembre, 2016
No hay comentarios:
Publicar un comentario