martes, 1 de noviembre de 2016

Dear Marian...

A la Mariana del domingo 1 de noviembre, 2009.

Probablemente estés en la computadora, actualizando el fotolog o chateando por el msn… Seguramente contando los días para terminar la secundaria, para la fiesta de egresados, para el viaje de egresados, pero más importante aún: los días que te quedan en Burato. Excepto en donde vas a alquilar, ya lo tenes todo planeado. Carrera de cuatro años, recibida a los 22, trabajando en un país lejano para los 23, tal vez en pareja, quien sabe, pero lejos y prospera.
Soy vos, pero 7 años en el futuro. Estamos cursando las últimas dos semanas de nuestra carrera (si, todo esto demoramos), trabajamos aca en Bahia (y cada día amamos más nuestro trabajo), jugamos rugby (si, no estamos locas, es hermoso y tenemos un gran equipo), tenemos novio (al que no nos gusta llamarlo así y ya te vas a enterar porque), convivimos con Camila (sisi, con ella) y mantenemos algunas de las amistades de siempre (te vas a sorprender para bien) y también tenemos amigas nuevas. (con las que parece que nos conocemos de toda la vida). Aprendimos que ser felices no es cuestión de todos los dias, si no de grandes fragmentos de tiempo, y que es ante todo una elección y una actitud.
Te cuento, hoy volvimos de cursar y lloramos en frente de la clase, aunque te parezca impensable y vergonzoso, leyendo un poema de Mario Benedetti que se llama Don’t give up. Lloramos porque fue muy difícil, pero muy bello llegar a donde estamos. Lloramos porque nadie nos creía capaces, ni siquiera nosotras. Lloré, porque pensé en vos. Pensé en todo lo que vas a vivir para estar hoy escribiéndote estas líneas. Y entre tanto que pensé, se me ocurrieron un par de consejos para que transcurras estos años, y nos encontremos acá donde estamos…
No escuches cuando te digan que no podes. Ni siquiera cuando eso viene de las personas que te inspiran. Puede que tengan razón en que todavía no es el momento, que falta un poquito más. Pero sos más porfiada que las adversidades y lo vas a superar. No solo superar, vas a crecer. Asique no prestes atención.. Escuchá si, cuando te están tratando de aconsejar. Ser porfiada no sirve siempre, aprendé a distinguir cuando una palabra es un arma, o cuando es una caricia. Hay mucha gente que te ama y que simplemente le cuesta expresarse, pero sin embargo te desean toda la felicidad posible del mundo. Si, si, estamos hablando de Mamá. Escuchala más atenta. Abrazala más fuerte. Apreciala más tiempo. Lo mismo con  los demas, bajate del pony en el que estas, y admira la familia que te rodea, que puede no ser la ideal pero es la que te va a bancar siempre, a pesar de las peleas, a pesar de todo. Incondicionalmente. No pierdas el tiempo, leé, creá, hacé cosas que te hagan feliz y que te nutran. La carrera es una,  trata de dedicarle mas tiempo y aprende a disfrutarla, que al final del camino te vas a dar cuenta de que todo sirve, todo. Sé tal cual y como sos, de esa manera vas a conocer gente que te quiera auténticamente. Reite mucho, y disfrutá los momentos con tus amigos. Y cuando los extrañes, anda a verlos, búscalos, demostrales que te hacen falta. Adopta dos gatas. Ahora mismo están acá, ronroneando mientras te escribis esto. Eso, no dejes de escribir. Escapate de todo y de todos, y explayate. Escribí para vos, tal vez nunca nadie lea esto, más que vos. Pero abrí un blog, y subilo. No sabes cuando las palabras que soltas al mundo ayuden a alguien más. Agradece a todos los que te ayudaron, y a todos los que te pusieron piedras en el camino. Ambos nos hicieron crecer. No bajes los brazos, no te rindas, que te guíe la esperanza, la fe. No dejes que te digan que el mundo es así, y que así va a ser siempre. Vos podes cambiarlo, paso a paso, vos vas a cambiarlo. Deja una huella. Amá. Amá muchísimo, y deja que te amen. Tal vez, en este tema no quiero aconsejarte tanto, porque es valioso que descubras tu propia historia. Con aciertos, con errores, pero con aprendizajes. Cuidate, y respetate por sobre todas las cosas. Amá, pero amate a vos misma primero... Seguí tu corazón. Ese es tu norte, y nos va a llevar por buen camino. Muchas veces va a ser difícil, y vamos a necesitar ayuda. Pero todo pasa por una razón, y esa razón te está escribiendo hoy. 
No vayas a cursar a la clase de italiano del 30 de junio, mejor anda a tu club y conócelo. Él va a estar ahí, con una sonrisa inconfundible, sin saberlo esperando a coincidir con vos. Amálo. Ama otra vez. Dejá de tener miedo. El miedo solo paraliza, y no sirve para nada. Asique si, llenate de coraje, respira profundo y leé ese poema en esa clase, y llorá. Llorá por todo lo que creciste, y por todo lo que viviste. Llorá porque te lo ganaste, llorá porque te alivia. Llorá de alegría y cuando no haya más lágrimas, sonreí… Sonreí siempre. No pierdas la sonrisa.
Y despreocupate por el plan. Definitivamente nada salió como lo planeamos. Salío mejor.


Te abrazo todos los días que están por venir. 

Mariana del martes 1 de noviembre, 2016

No hay comentarios:

Publicar un comentario