Ya pasaron 68 días desde la última vez que dormimos juntos,
en la misma cama, abrazados. Ya pasaron 68 diaa desde que te dije por última vez
hasta mañana. Ya paso mucho tiempo desde la última vez que me dijiste te amo,
paso tanto que no me acuerdo si te dije yo también. Estaba tan enojada con vos
por haber permitido que las cosas se fueran de las manos. Se suponía que me
ibas a proteger, que íbamos a tener hijos juntos, un futuro, una vida. Y acá
estoy. 22 días sin tener un mensaje de vos, sin tener ninguna noticia.
Repasando en mi cabeza, una y otra vez que salió mal, en que momento nos
perdimos, porque se terminó? En realidad sabemos bien porque se terminó, pero
porque no lo solucionamos? Esa es la pregunta. Porque no encontramos la solución. Y si, no te voy a mentir que esto me
ayudo, que me encontré conmigo misma, que tengo planes que yo sola sé, y quiero
hacer cosas que jamás me atreví a soñar. Pero 2 meses después de la última vez
que dormimos juntos, sigo soñando con vos. Sigo esperando que aparezcas en la
puerta de mi casa, cuando espero el colectivo, cuando estoy en el trabajo.
Puedo imaginar diciéndote: te extraño,
te necesito. Sigo esperando que me digas que todo va a estar bien, que
aparezcas, tal vez, con las manos vacías, pero con el corazón dispuesto.
Y porque sigo esperando? Porque te extraño. Extraño que me
beses antes de irte, extraño mirar la hora y saber que vas a entrar por la
puerta, extraño hacerte reír solo para escuchar tu risa, extraño las pequeñas
cosas. Extraño hacerte el amor, y dormir abrazados después. Extraño saber que
te preocupas por mí. Perdona. Es que realmente estaba esperando a que
volvieras, y creo que acabo de darme cuenta, que no vas a volver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario